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R. BARCELO 26/11/2004
La edición del 2004 de los premios a la Excelencia
empresarial coronó ayer a un tridente de empresas que
el jurado valoró como ejemplos a seguir en la mejora
de la gestión. Teltronic, en la categoría de
grandes empresas; y Contazara e Industrias Químicas
del Ebro (exaequo ), en el apartado de pymes, fueron las protagonistas
de una gala celebrada en el Auditorio de Zaragoza, que tuvo
como prólogo la conferencia de Araceli Segarra, primera
española que escaló el Everest.
Bajo el símil entre la cima deportiva y la empresarial
transcurrió la entrega de estos premios, concedidos
por el Instituto Aragonés de Fomento, y que se otorgan
tras una evaluación, basada en el Modelo Europeo de
Excelencia y a la Calidad en la Gestión (EFQM). De
las 27 compañías que se presentaron como candidatas,
sólo 7 llegaron a la final.
Teltronic se hizo con el galardón en grandes empresas,
frente a TUZSA, con la que competía en esta categoría.
El director general de esta firma de telecomunicaciones, Juan
Ferro, que recogió el premio de manos del vicepresidente
del Gobierno aragonés, José Angel Biel, y del
director de BSH, Juan Fernández (galardonado en la
anterior edición), apuntó que la empresa comenzó
a aplicar este modelo de gestión en el año 2000.
"Hoy hemos alcanzado el primer campo base, pero todavía
queda un largo camino hasta la cumbre", indicó
tras agradecer el esfuerzo de toda la plantilla de esta empresa,
dedicada al diseño y fabricación de equipos
y sistemas para comunicaciones móviles y profesionales.
"ESTIMULO Y ACICATE" En el apartado de pymes competían
las empresas A&S Fersa, Cyo Proyectos, Ideconsa, Contazara
e Industrias Químicas del Ebro (IQE). Finalmente, fueron
estas dos últimas las que se hicieron con el galardón,
entregado por el consejero de Industria, Arturo Aliaga, y
por el director del colegio Juan de Lanuza, Manuel Férriz,
que cedió el testigo de la edición anterior.
Javier Sancho, director general de Contazara, compañía
dedicada a la fabricación de equipos de medición
de fluidos, a través del avance de las tecnologías,
señaló que el premio representa "un acicate
y un estímulo", supone "subir un par de escalones
más" y evidencia "la satisfacción
de intentar un nuevo reto".
En estos mismos términos se pronunció el consejero
delegado de IQE, Jorge Villarroya, que manifestó que
la aplicación del modelo EFQM supuso "el hito
que más impacto en el desarrollo positivo de la empresa",
dedicada a la fabricación de silicatos, sílices
y derivados. Por ello, animó a las firmas aragonesas
a seguir mejorando.
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